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Comer sin remordimientos: ¡¡Salateira!!

18/12/2017

Hace unos días fui con una amiga a probar un restaurante nuevo que han abierto cerca de mi trabajo. Se trata de Salateira, un lugar donde comer sano es una prioridad.

 

El local hace esquina y está lleno de cristaleras que ofrecen mucha luz y sensación de espacio. Las mesas son grandes y con dos sofás para que quepan varias personas.

Me resultaron muy cómodas. La decoración era sencilla pero muy bonita. Tenían tronas para bebés así como un cuarto con cambiador. Interesante para los padres que a veces no se animan a salir con niños muy pequeños. Además, había espacio de sobra para colocar el cochecito junto a la mesa.

Decidimos probar el menú  de 7.50 euros que se compone de lo siguiente:

– Plato principal: una base de lechuga, arroz o pasta (a elegir) + cinco ingredientes al gusto + una salsa también al gusto.

– Bebida del día

– Postre (cuando fuimos había crema catalana) o si prefieres dejar el dulce de lado tienes la opción de cambiarlo por un primer plato a base de sopa de espinacas o sopa de queso.

En nuestro caso, descartamos el postre y nos decantamos por la sopa de queso que estaba exquisita. Nunca la había probado y me encantó. Tenía textura de crema más que de sopa y un sabor increíble. Además, nos ofrecieron un paquetito de picatostes y semillas varias para echárselos a la sopa (o al plato principal).

 

 

Respecto a la «bebida del día» se trataba de una tila con naranja a modo de refresco, es decir, para tomarla en frío. Me gustó mucho. Ponían a disposición de los clientes agua de manera gratuita por si querías beber más, aunque el vaso de tila con naranja era lo suficientemente grande para toda la comida.

 

 

El plato principal lo elegimos con una base de pasta y le añadimos los cinco ingredientes que incluía el precio. Había muchas opciones: tomates, huevos cocidos, atún, aguacate, plátano, pollo, varios tipos de queso, aceitunas, etc.

En cuanto a las salsas podías elegir entre varias, nosotras optamos por la de setas.

 

 

También ponían a disposición de los clientes aceite de oliva.

Me gustó mucho un detalle que tuvieron de ofrecernos unas mandarinas gratis por si queríamos completar la comida aunque estábamos tan llenas que no tomamos nada de postre.

En Salateira también podrás encontrar una amplia carta de productos sino quieres comer el menú. Esta carta se compone de pastas, ensaladas, raviolis, sopas y bocadillos así como de diferentes postres.

Algo que me pareció curioso es que no vendían refrescos (ni siquiera sin azúcar). Mi amiga pidió una Coca Cola y la mirada asesina que recibimos fue digna de fotografiar. Olvídate de tomarte un refresco o un vino en Salateira ya que la oferta de bebidas se limita a zumos naturales variados; cervezas sin alcohol, ecológicas o sin gluten; agua y cafés. A mí me parece estupendo porque yo como siempre con agua pero es algo que tienes que tener en cuenta si acudes a este establecimiento ya que no vas a poder beberte cualquier cosa que te apetezca porque no la encontrarás.

Reconozco que aunque el concepto me gustó me pareció un poco contradictorio que ofrecieran dulces de postre y no refrescos, que bien podrían ser sin azúcares, y así ofrecer más variedad al cliente.

Otro punto que yo mejoraría, y siempre teniendo en cuenta que se trata de una crítica constructiva, es que ya que es un restaurante saludable, la pasta y el pan podrían ser integrales aunque el precio del menú subiera ligeramente.

Además, entre los ingredientes  para echarle a la ensalada o pasta había frutas como el plátano o el aguacate y al tenerlas cortadas y expuestas en el mostrador estaban totalmente oxidadas lo que me hizo pedir otras cosas y descartar esta opción. Creo que la fruta debería cortarse al momento de servirla ya que oxidada, a parte de dar mala impresión, pierde sus propiedades.

Otra cosa que trataría de mejorar es el recibimiento. No nos atendieron en absoluto mal pero yo  que trabajo de cara al público me fijo mucho en los detalles y me hubiera gustado escuchar algo del tipo: «¿Habéis venido antes?» o «¿Sabéis cómo funciona el restaurante?» . En cambio, fuimos nosotras las que tuvimos que preguntar.

No sabíamos si servían en mesa, si teníamos que pedir en la barra… Además, no se nos ofreció el menú hasta que yo pregunté por él porque había leído algo en redes sociales. Digamos que la forma de empezar fue muy diferente a la de terminar en la que se nos pidió expresamente una buena opinión en Trip Advisor, Facebook, etc.  ya que era muy importante para ellos que estaban empezando con el negocio.

Por supuesto, mi  opinión es buena ya que el  concepto me gustó muchísimo y comí estupendamente pero que conste que la acogida es mejorable ;).

Salí de allí llena porque las cantidades eran muy grandes. Creo que la relación calidad-precio es estupenda teniendo en cuenta la cantidad de los platos, el sabor y la ubicación del local (está en pleno centro de Alicante, en la Calle Colón esquina con la Plaza de la Montañeta).

Os recomiendo totalmente comer en Salateira, estoy convencida de que os gustará. Además, tienen un horario muy amplio de atención al público.

Desde aquí le deseo a todo el equipo de Salateira muchísima suerte con su proyecto y decirles que más pronto que tarde, repetiré 😉

 

Feliz día y hasta el próximo post.